Palomas

Por Natalia Aguilar

REC 8 Poesía

Debemos impedir que aquellos pájaros
que aterrizan sin permiso en nuestras plazas
se burlen de la gente en su cara
o se caguen en el busto de Bolívar.

Debemos impedir que aquellos pájaros
que aterrizan sin permiso en nuestras vías
e invaden la plaza de Bolívar
se entrometan en el pueblo soberano.

Eliminar las palomas carroñeras,
que lanzan en ristre sobre la carne muerta,
picotean alevosas los cadáveres,
con las vísceras colgándoles del pico,
bajo el abril de tanques y de niebla.

Debemos encerrarlas de por vida,
al tumor creciente de aves que mendigan.
Condenarlas por su horrible holgazaneo,
que ardan en las brasas de Armero
y se pierdan, hechas polvo, en el silencio.

Esas palomas que se mueven por la plaza
o se burlan de los niños en sus caras
no merecen ser vistas por Bolívar.