De Ushuaia a la Quiaca, el viaje de Santaolalla

Por Iván Medellín

REC 9 CuentosREComendados

Al frío de altiplanicie, y al olor de tizne impregnado sobre una ruana hecha de lana de un animal que los Mapuches llamaban Chilihueque, es decir, de llama y al sabor de la chicha pasada la noche pero sin entrar la madrugada; a eso suena la Quiaca. A eso suenan las cinco cuerdas dobles del instrumento que parece un charango pero que se llama un ronroco. A eso suena la Quiaca. Pero a eso suena la pampa también. A eso suena el sur de la cordillera, pero el norte que es más verde suena parecido. Así suena la Quiaca, pero Ushuaia también. Y más arriba, suena en La Paz, pero también en Ayacucho y en Pasto, el instrumento que parece un ronroco pero que se llama un charango. Así suenan los Andes. Y así parecido, parecido, sabe el pulque a chicha en Hidalgo, y el mezcal a pisco en Ixtepec. Así suenan también las harpas en Sinaloa y hasta en baja la Baja California. Así suena Latinoamérica.

Gustavo Santaolalla músico, productor y compositor argentino toma la determinación de emprender en 1986 junto con su colega Leon Gieco, un viaje por toda Argentina, desde el sur en Ushuaia hasta la Quiaca en la frontera con Bolivia. Se registraron horas y horas de material folclórico de pueblo a pueblo. Viajaron en un furgón cerrado que albergaba un estudio móvil con una consola de 16 canales. Tres discos compactos, cincuenta horas de video y dos mil fotografías fueron el viviente de esta magnánima campaña. Santaolalla siempre manifestó desde joven el interés por la música tradicional latinoamericana, y este fue tal vez el inicio de un viaje que ha dado muchos frutos, además de varios Grammys y dos Óscares.

Su toque personal lo ha mezclado con Rock, música electrónica y composiciones épicas para películas como El secreto de la montaña, Babel, y

Diarios de motocicleta. Produciendo desde el de Café Tacvba, pasando por Cuatro caminos, La vida es un ratico de Juanes y el Colectivo Bajo Fondo Tango Club ha sentado un precedente para lo que fue en los noventa el rock de la generación del quinto centenario, el rock en español, y en la década de los dos mil, el rock latinoamericano.

Este REComendado es para escuchar su música y enaltecer su legado. Para celebrar la vaga idea de la Latinoamérica única. Para brindar con sendos piscos, pulques, mezcales y aguardientes.

REComiendo:
Álbumes:

De Ushuaia a la Quiaca -Leon Gieco

-Café Tacvba

Bandas Sonoras:

Diarios de motocicleta

Babel

Cuándo será ese cuando,
señor fiscal,
que la América sea
sólo un pilar.

Sólo un pilar, ay sí,
y una bandera,
que terminen las bullas
en las fronteras.

Por un puña’o ‘e tierra
no quiero guerra.”

Los Pueblos Americanos, Violeta Parra