7 Consejos para ARTISTAS que deseen hacer uso de la PIRATERÍA como método creativo

Por Guillermo Vanegas

REC 3

Defina sus pretensiones económicas. Si desea obtener lucro financiero, omita la inspiración ética. Si busca incrementar la difusión de ciertos productos de la cultura, enfrente la cercanía de su posible ruina.

No se de a conocer. Oculte su identidad durante el mayor tiempo posible; si alguien proveniente del campo artístico (profesor, crítico, curador, etc.) lo relaciona con alguna estrategia de piratería, niéguelo todo. La reputación es la forma más preciada de capital simbólico. Nadie mira con buenos ojos a un pirata exhibicionista.

Si no ha sido capaz de ocultar su identidad, entonces explote la visibilidad adquirida por ser pirata durante el menor tiempo posible. Una vez la gente sepa que usted piratea algo lo buscará. O para acosarlo pidiéndole favores (descuentos por adquisición de productos al por mayor, etc.), o para hostigarlo cuestionando su actividad. Los piratas exhibicionistas deben pagar por su visibilidad.

No cometa la estupidez de aliarse con un espacio institucional. Al integrar su actividad con una entidad, necesariamente deberá compartir sus ganancias con ella.

Si no le interesa compartir sus ganancias, por lo menos conserve su autonomía creativa y la explotación de los derechos de reproducción. Toda cooptación institucional acarrea la perversión de una iniciativa de piratería: primero, se es alternativo (soñador); luego, luchador (terco); finalmente, inversionista (cínico).

Sepa cuando retirarse. Y no vuelva a aparecer con la misma idea.

No agote el atractivo de su iniciativa. Posiblemente, en el futuro, necesite redimir los logros alcanzados por su labor como pirata y, tal vez, algunos activistas o empresas editoriales (hegemónicas o progresistas, da igual), quieran ganar dinero vendiéndole a otros la concepción de su proyecto.