¡Qué los piratas no sólo se vean en Halloween!

Por Camilo Torres

REC 2 Ensayos

“NO ROBARÍAS UN AUTO, NO ROBARÍAS UNA CARTERA, NO ROBARÍAS UN TELEVISOR, NO ROBARÍAS UNA PELÍCULA. BAJAR DE INTERNET PELÍCULAS PIRATEADAS ES UN ROBO. EL ROBO ES ILEGAL. PIRATERÍA ES UN CRÍMEN.”

Pagar sesenta mil pesos (o diez) por una película ES UN ROBO. Un disco virgen cuesta tres mil pesos (si lo están robando); una película quemada (o como dicen pirateada) varía desde los dos hasta los cinco mil pesos. Lo que no consigue en TOWER o en Prodiscos, con seguridad lo encuentra en el centro, en San Andresito o en internet. No va a ser estéticamente maravilloso (caja, portada), pero cuando la belleza yace en lo escrito, en el sonido o las imágenes reproducidas en el televisor, ¿qué? Compro películas piratas pero voy a cine, bajo música pero voy a conciertos, compro libros no piratas, porque los piratas no me gustan o no me sirven, si no se consiguen pues se fotocopian (para los cuidadosos se puede argollar o empastar). Textos académicos que buscan formar, investigar, educar, a precios desmesurados ¿para qué? Para leer traducciones “maravillosas” de edición Panamericana en vez de Gredos1. De algo tienen que vivir los académicos ¡qué García Márquez2 de clase! Pero… No da clase:’ (de algo tienen que vivir los vagos o los que no tienen acceso a la educación. Los pobres autores, pobrecitos si les mimetizan sus obras en versiones económicamente asequibles, les hacen publicidad, pero bueno ahí está la paradoja para el que aboga a favor del creador, autor pirateado autor alimentado. A hacer pataleta los callados, los no publicados.

¡A lo tangible, a lo palpable con lo que lidiamos a diario en nuestras calles, en nuestro IPod, en nuestras maletas! Sí, las cochinas fotocopias que tantos desprecian, pero hacen asequible lo inasequible, nos libra de la idea estéril de lo políticamente correcto (vanamente correcto), qué lo hagan. LA PIRATERÍA ES ILEGAL (¡va contra la ley!), este fabuloso argumento de autoridad pocas veces se adapta a nuestros complejos procesos político-sociales-culturales (del que la ley colombiana no creo sea la excepción). ¿Que lo pirateado no es de buena calidad?, alquile una película en Blockbuster y compárela con la de la 19, no el disco como objeto sino la película que se reproduce en su televisor (pero sin pereza de buscar piratería de buena calidad, toca tener un pirata de confianza, que le pruebe la película y se la cambie por sí cualquier vaina). A cuidar las fotocopias (¡y el poder de fotocopiar!), a empastar, a quemar (¡y comprar!) películas piratas, a ir cine, a ir a conciertos, a bajar música y a parodiar los incompetentes intentos de enriquecerse de la información, de las obras. Porque si algo tenemos en común el literato, el artista, el músico, es que lo que hacemos lo hacemos por conciencia a nuestra obsesión (¿O por placer? ¿O por ocio?) y si creamos, si trabajamos es con nuestro único voto:

–“Qué se puede hacer si no se puede vender nada” —repitió la mujer.

–“Entonces ya será veinte de enero” —dijo el coronel, perfectamente consciente— “El veinte por ciento lo pagan esa misma tarde.”

–“Si el gallo gana” —dijo la mujer— “Pero si pierde. No se te ha ocurrido que el gallo puede perder.”

–“Es un gallo que no puede perder”.

–“Pero suponte que pierda”.

–“Todavía faltan cuarenta y cinco días para empezar a pensar en eso —dijo el coronel.

La mujer se desesperó.

–Y mientras tanto qué comemos —preguntó, y agarró al coronel por el cuello de la franela.

Lo sacudió con energía

–Dime, qué comemos.

El coronel necesitó setenta y cinco años —los setenta y cinco años de su vida, minuto a minuto— para llegar a ese instante. Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder.

–Mierda3.

  1. Son dos paradigmas de la industria editorial que tienen propuestas económicas y editoriales interesantes y a la vez paradójicas.

  2. Si las da Orphan Pamuk, él por qué no.

  3. Libros gratis. García Márquez, Gabriel. ”El Coronel no tiene quien le escriba”. 21 de abril 2009.